A fines de 2001, unas semanas antes de la crisis de diciembre, un grupo de amigos de San Isidro comenzó a reunirse, preocupados por el futuro del país, con el sentimiento y la conciencia de que algo había que hacer.

Ante la realidad argentina, cada día más difícil, se dieron cuenta de que no era suficiente con analizar sus causas o señalar quiénes eran los responsables. Cada uno sabía que con su trabajo diario y cumpliendo sus obligaciones ciudadanas estaba poniendo el grano de arena que le tocaba para construir el país, pero que al mismo tiempo, ya no era suficiente. La dimensión de la crisis hacía necesario dar un paso más, asumir un compromiso mayor, ocupar los espacios que se dejaron vacíos frente a un sistema político que se acostumbró a tomar decisiones y gobernar sin que nadie ejerciera el control ciudadano.

Después de varios meses de analizar los caminos por seguir, algunas personas de ese grupo inicial decidieron fundar una asociación civil apartidaria, convencidos de que fortalecer la sociedad civil es una necesidad y un asunto pendiente en la Argentina.

El Foro Cívico de San Isidro, se presentó en sociedad el 12/9/2002 en la Fundación Salvatori, con la misión de promover la participación ciudadana responsable para incidir en la sociedad y en las políticas públicas del Municipio de San Isidro.